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 1966 Lamborghini 400 GT
Un coche nuevo cada año: ese es el lema del propietario de la empresa y rival de Ferrari. En 1964 aún no acababa de funcionar del todo bien, y en 1965 se introdujeron numerosas modificaciones menores en el 350 GT.
Pero en 1966, en el Salón del Automóvil de Ginebra, se presenta un 400 GT que no solo ha aumentado la cilindrada del motor a cuatro litros, sino que también ha ganado espacio en el habitáculo. El Ferrari 330 GT 2+2
fuerza la transición del coupé 2+1 al 2+2. No es la distancia entre ejes, sino la altura, los pasos de rueda delanteros, el suelo y la luneta trasera los que se modifican para ganar espacio. Las ventas mejoraron, aunque
se vieron frenadas por la quiebra de la empresa de carrocerías Touring. Su competidor, Bertone, se encargará en el futuro de fabricar la mayoría de las carrocerías de Lamborghini.
Las curvas y las molduras caracterizan el frontal y la estructura del techo. Los faros abatibles, que más tarde se volverían a utilizar en los modelos de Lamborghini, permanecen en su posición cuando el capó delantero
está abierto. Llama la atención la enorme luneta trasera, que se extiende hasta el techo. Por cierto, el prototipo, que aún no está listo para circular, ha sido construido por Sargiotto, de Turín. El chasis es de Neri &
Bonacini; el bastidor tubular, de Marchesi/Módena. Las complejas piezas de fundición del cárter y las culatas proceden de ATS (fabricante de coches deportivos), mientras que el resto de componentes son de socios de
primer nivel como Borrani, Girling, Pirelli, Salisbury, Veglia y ZF.
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