Vehículos de obras 6
Hasta los años sesenta del siglo pasado no se hacen populares las hormigoneras conducidas. Aunque pesan mucho entregan el hormigón puntual en el lugar donde se
necesita. A veces ayuda un vehículo adicional sobre un sistema complejo de tubos, para bombear el hormigón a lugares difíciles de acceso.
Los primeros ejemplares de este tipo de vehículos tienen incluso un motor adicional para impulsar el tambor, además por su altura tan alta tiene un centro de gravedad
muy elevado que peligra un vuelco. El tambor se llena con los componentes para mezclar el hormigón por el acceso trasero que siempre esta abierto. Por aquí también se
verte el hormigón cuando el tambor gira al revés, porque por dentro lleva varias chapas soldadas a la pared que trabajan como un sin fin.
Con la ya mencionada toma de fuerza, existe la alternativa de impulsión directa. Con esto no se transmite el par motor sobre el embrague hacia la transmisión para
impulsar la bomba hidráulica, sino que aquí se desvía el par motor directamente del cigüeñal o volante de inercia, sobre un engranaje situado en la caja del embrague. La
toma de fuerza se puede usar entonces durante la marcha para girar el tambor, ya que este se debe mover constantemente.
Las tareas no tan pesadas se pueden hacer sobre la impulsión del árbol de levas, pero esto no sirve para mover un tambor lleno de hormigón. También tiene que tener
alguna regulación, para mantener el número de vueltas del tambor independiente de las rpm del motor. Después de todo se puede asentar ahora el tambor mas bajo en el
camión al no precisar el motor adicional. Por cierto el tambor no se llena con los componentes individuales para mezclar el hormigón, sino que a menudo ya se llena con
la mezcla acabada.
El que es responsable de un semejante vehiculo que además no es nada barato, tiene que llevar un gran depósito de agua lleno (por Ej. 500 litros), este no sólo sirve para
añadir al hormigón cuando se seca. Porque cuando se acaba el transporte se tiene que limpiar el tambor bien, para que no se apeguen los residuos de hormigón dentro.
Los recubrimientos antiadherentes pueden ayudar, pero a veces solo ayudan golpes fuertes con un martillo o recientemente también se usa agua con alta presión. Aquí
puede adivinar lo que hace el chofer con los residuos de hormigón, cuando no ha podido tirarlos en la obra al acabar la jornada de trabajo. 11/14
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